EL MALTRATO Y LA AGRESIÓN COMO MEDIDA CORRECTIVA DE LOS HIJOS
Siempre este tema sale a colación cuando se discute de cómo criar, educar y corregir a un niño o adolescente. Por lo general, cada vez que doy mi opinión al respecto, los padres me miran con asombro e incrédulos sobre mis propuestas para solucionar a una malcriadez o berrinche propio de la infancia. Venimos de crianzas muy severas en donde uno de los métodos más famosos de educación correctiva era la correa (cinturón), pellicos, manotazos, cachetadas y/o cualquier objeto que el padre encontrara para tirarle y alcanzar si su valiente hijo corría para evitar el impacto.
Hay que honrar y agradecer mucho a nuestros padres porque gracias a como lo hicieron, podemos tomar lo bueno y no tan grato de los métodos de crianza enseñados y poner en una balanza, cual es la mejor vía para disciplinar y educar a esta generación que nació revelada y mas despierta, dispuesta a romper esquemas y enseñarnos otros caminos para poder realizar los cambios que tenemos que generar.
El maltrato verbal, gestual y físico, genera grandes impactos en un niño, pero, sobre todo genera tristeza, dolor y heridas que dejan huellas que el tiempo no logra borrar con facilidad. Hay personas que llegan a mi consulta y solo me dicen que les cuesta honrar y agradecer a sus padres porque los mismos fueron muy fríos, distantes y severos con ellos, si están muy agradecidos por la educación, manutención y crianza, pero los golpes, poco afecto y falta de comunicación, todavía duele como si el tiempo aun no hubiera pasado.
Una educación diferente llena de atención, amor, disciplina, castigos como por ejemplo: cero TV, internet y/o aparatos telefónicos, colocarlo sentado en el mueble con los ojos cerrados y hacer que observen su respiración por 5 ó 20 minutos, ese tiempo es para ellos una eternidad si son muy hiperactivos, hágalo las veces que el incurra en una falta de respeto y verá como su comportamiento ira corrigiéndose sin necesidad de maltratarlos.
El respeto físico, verbal y gestual es importante; hoy el mundo demanda soluciones contundentes para lograr alcanzar, paz, respeto y armonía, si educamos mediante el maltrato le estamos enseñando que el golpear y discutir soluciona las cosas, estamos enseñándoles a ser personas agresivas si una situación se sale de nuestro control.
Mi invitación es continua y precisa, el mundo que anhelamos y deseamos todos, está en nuestras manos, pero primero debemos hacernos responsables y evaluarnos a nosotros mismo. Que clase de programación, videojuegos, navegación en internet están viendo tus hijos (as). Debes empezar a supervisar, orientar y guiar a ese ser humano que tuviste el privilegio de traer a la vida.
La paz mundial inicia en ti y tu hogar, eres el que tiene el control de tu presente y futuro. Las acciones, palabras y gestos que generes hoy en tus hijos son las semillas que rendirán sus frutos el día de mañana. Sana tus heridas, creencias y paradigma como padre, atrévete a hacerlo diferente a probar nuevas metodologías y vías. El momento perfecto es ahora. Tu hijo (a) es una tierra virgen y fértil en donde puedes darle los mejores momentos, aprendizajes, creencias y sentimientos que sean de utilidad y gratos recuerdos en el transcurso de su vida.
Siempre te amo, con lo que elijas hacer, existe el libre albedrío, pero también existe la ley de causa y efecto. Tú eres el artífice de tu realidad y en los primeros años de vida de tu hijo (a) eres el pincel y la acuarela de tu infante. Con amor, Merlu Marin
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