PASOS CONTUNDENTES PARA PODER AVANZAR HACIA NUESTRA LIBERTAD Y BIENESTAR TANTO INDIVIDUAL COMO COLECTIVA
Durante una época en la que estaba aprendiendo a practicar la condición de testigo, me encontré en un avión que se vio atrapado en una turbulencia increíble. Mientras caían las mascarillas de oxígeno, el avión se sacudía y los pasajeros gritaban de pánico, yo me encontré observando el acontecimiento, incluido mi comportamiento. Deje que mi cuerpo se quedara allí sentado y fuera sacudido violentamente. No experimente el mas mínimo miedo. Estaba distanciado, y en consecuencia no era yo quien se hallaba en peligro, sino ese al que estaba observando. En mi corazón sabía que no podía morir, que era eterno, y desde esa eternidad observaba.
Ese testigo sereno evitó que fuera preso de pánico, y pareció aliviar el miedo también en la persona que tenía sentada a mi lado. Usted puede aplicar la condición de testigo a todo perturbador. Las guerras continuaran y continuaran, con independencia de su torbellino interno. El que hubiera muchos espectadores del mundo podría ayudar a crear una energía colectiva de paz. Desde luego, no será su enojo lo que erradicara las guerras.
Lo mismo es verdad en el caso de la violencia, el hambre, las enfermedades y todos los problemas que padecemos. Al transformarse en testigo, no se vuelve pasivo ni indiferente. Se convierte en el observador que ve lo que sucede como lo que es, y que también ve las soluciones.
Si hace suyo el enojo de los violentos, usted se transforma en un violento mas que altera la armonía del mundo. Como testigo, usted irradiara la calma energía de observación y el distanciamiento. Estas son las metas que nuestro mundo alcanzara si los que observamos como testigos logramos llevar a término una revolución espiritual.
Cuando usted cultiva su condición de espectador comprensivo, da el primer paso hacia la liberación. Texto extraído del libro Tus zonas sagradas de Wayne W. Dyer, páginas 133 y 134.
“La libertad inspirada por el EGO siempre se basa en una falsa sensación de seguridad porque el ego mismo es una idea engañosa” Wayne Dyler.
La postura de observador no sugiere en ningún momento la pasividad, por el contrario es momento de la acción correcta. Según el Dr. Alfredo Sfeir Younis, para conocer la acción correcta debemos saber cuál es la acción incorrecta. Esta es aquella que viola nuestros códigos de ética y moral.
Cuando causamos sufrimiento de cualquier forma a otros estamos realizando la acción incorrecta. Las injusticias de todo tipo como por ejemplo los salarios insuficientes, la explotación laboral o el mal trato a los presos, causan sufrimiento. Igualmente lo hacen las mentiras, la falta de compromiso, las burlas y la indiferencia ante el dolor y la enfermedad. Por otra parte la indiscriminada tala de árboles, la crueldad con los animales en cautiverio, el exterminio animal y el mal uso de los recursos naturales, son causa de sufrimiento. Y así vemos como nuestra conducta cotidiana imprime sufrimiento adicional a los seres vivientes y a su entorno natural.
Podemos mitigar esto siendo justos y responsables además de generosos con nuestros recursos y tiempo. La acción correcta incrementa la paz y el bienestar colectivo. Texto extraído del libro Acción Correcta de Patricia Castillo, páginas 19 y 20.
Es momento de avanzar, es momento de tomar conciencia y recordar quienes somos y a que hemos venido a este mundo. Con amor, al servicio de la humanidad, Merlú Marín

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